En esta entrega de Emprendedores, conocemos la historia de Gaspar y José Luis Catera: cómo transformar un pequeño taller familiar en una empresa de vanguardia, el valor del esfuerzo heredado y la capacidad de resurgir tras la tormenta.
La evolución de un legado familiar
Algunas empresas se construyen con máquinas. Otras, con historias. Boxes Garage nació del trabajo de un inmigrante italiano que, con ingenio y esfuerzo, reciclaba clavos y fabricaba cajones de madera en un pequeño taller de La Plata.
Ese espíritu emprendedor fue heredado por su hijo, José Luis Catera, quien hizo crecer el proyecto familiar y lo convirtió en un espacio de referencia para el servicio automotor. Hoy es Gaspar Catera, tercera generación de la familia, quien continúa ese legado. Padre e hijo trabajan codo a codo, combinando la experiencia de una vida con una mirada moderna e innovadora.
Juntos consolidaron a Boxes Garage como una empresa de vanguardia, especializada en el mantenimiento integral del automotor y reconocida por su excelencia en el servicio de flotas de vehículos de emergencia.
La pasión por los motores, sin embargo, no termina en el taller. José Luis Catera también lleva esa dedicación a los caminos del país, donde compite en el Campeonato Argentino de Rally, demostrando que el compromiso, la precisión y el espíritu de superación que distinguen a la empresa también forman parte de su vida deportiva.
En esta entrevista, Gaspar comparte cómo es sostener un legado familiar, los desafíos de hacer crecer una empresa con historia y las enseñanzas de quienes le mostraron que el trabajo, la perseverancia y la capacidad de reinventarse son los motores de todo proyecto.
Entrevistamos a Gaspar Catera: tradición, visión y enfoque
«Ningún proyecto grande nace de un día para el otro. Todo tiene raíces.» — Gaspar Catera
Gaspar, ¿qué representa para vos el lugar donde hoy funciona Boxes Garage?
«Uff… tiene un valor enorme... en este mismo suelo mi abuelo, que llegó desde Italia buscando una oportunidad, reciclaba clavos y fabricaba cajones de madera. Pensar que hoy funciona una empresa moderna en el mismo lugar, me recuerda todos los días que ningún proyecto grande nace de un día para el otro. Todo tiene raíces«
¿Cómo describirías a Boxes Garage en la actualidad?
-«Lo que comenzó como una empresa familiar hoy es una compañía especializada en el mantenimiento de flotas de vehículos de emergencia, un trabajo que exige responsabilidad, precisión y compromiso permanente. Además, desarrollamos un equipo de competición con el que estamos peleando campeonatos, porque la pasión por la mecánica también encuentra su lugar en las pistas«
¿Cuál fue una de las decisiones más importantes para el crecimiento de la empresa?
-«Entender el contexto. En un país con una economía tan cambiante como la nuestra, tomar decisiones sin mirar hacia adelante puede salir muy caro. Siempre trato de analizar el escenario económico y proyectar distintos caminos posibles para que las decisiones acompañen las verdaderas necesidades de la empresa«
¿Hubo algún error que te dejara una gran enseñanza?
— «Sí. Durante un tiempo ofrecí demasiados servicios y armé muchos equipos para atender distintas áreas. Pensé que crecer significaba hacer de todo, pero terminé descubriendo que estaba dispersando la energía. Como dice el dicho, «abarqué mucho y apreté poco«. Fue una lección importante sobre el valor de enfocarse«
¿Qué aprendiste a partir de esa experiencia?
— Que crecer no siempre significa sumar más cosas. A veces crecer implica elegir mejor, fortalecer lo que uno hace bien y construir sobre bases sólidas antes de seguir avanzando.
Gaspar, me resuena especialmente esa idea sobre no sumar por sumar, sino fortalecer lo que ya funciona. Sin dudas, esa debería ser la regla de oro para todos los emprendedores.
Muchas personas creen que existe un único camino para emprender. ¿Coincidís?
— «Para nada. No hay una sola forma de emprender. Hay quienes persiguen un sueño que los acompaña desde chicos y hay quienes descubren una oportunidad en el momento indicado. Ninguno de los dos caminos es mejor que el otro. Lo importante es trabajar con compromiso, aprender todos los días y no perder la constancia. Si hacés las cosas bien, ambos caminos pueden llevar al mismo destino«
¿Qué mensaje le dejarías a quien hoy está pensando en comenzar un proyecto propio?
— «Que no tenga miedo de empezar, pero que tampoco subestime la importancia de planificar. Emprender es tomar decisiones todos los días, corregir el rumbo cuando hace falta y entender que cada error puede convertirse en una herramienta para crecer. La perseverancia, el aprendizaje y la capacidad de adaptarse terminan haciendo la diferencia«.
Resiliencia y comunidad: cuando el viento puso a prueba un legado
Toda empresa tiene un momento que marca un antes y un después. Para Boxes Garage, ese punto de inflexión llegó con un violento temporal que azotó la ciudad de La Plata, Provincia de Buenos Aires. Las ráfagas de viento arrancaron el techo del taller y provocaron importantes destrozos, dejando al descubierto no solo la fragilidad de una estructura, sino también el enorme desafío de volver a empezar.
Lo que durante años había sido construido con esfuerzo parecía desmoronarse en cuestión de minutos. Sin embargo, lejos de convertirse en el final de la historia, aquel episodio terminó revelando la verdadera fortaleza del proyecto. Clientes, amigos, proveedores y vecinos se acercaron para colaborar, aportar materiales, ofrecer ayuda y acompañar a la familia Catera en uno de los momentos más difíciles de su trayectoria.
La reconstrucción demandó tiempo, sacrificio y una enorme capacidad de resiliencia, pero también reafirmó un valor que atraviesa la historia de Boxes Garage desde sus orígenes: ningún legado se sostiene únicamente con paredes o herramientas, sino con las personas que creen en él.
Con el taller nuevamente en marcha, la empresa no solo recuperó su actividad, sino que salió fortalecida. Aquella tormenta dejó una enseñanza que todavía permanece viva:
los proyectos familiares pueden atravesar las peores adversidades cuando detrás de ellos existen trabajo, convicción y una comunidad dispuesta a tender una mano. A veces, las crisis no destruyen los sueños; simplemente les recuerdan de qué están hechos.
Entrevista y nota: Lic. Matías Román Avecilla
MUCHO MAS QUE TENDENCIA. Una mirada para reflexionar
